Javi Adán. El juego del Fútbol.

Javi Adán. El juego del fútbol

Pedir colaboraciones es lo que tiene. Que cada uno escribe lo que le da la gana. Y va Javi Adán y arranca con Benito Floro, ese de “con el pito nos los follamos”. Y dejo hacer, porque no soy de cortar. Javi Adán, el ratón del área, el maestro escuela, el ex futbolista, el que no se atrevió a estudiar periodismo -tan inteligente en la vida como lo fue dentro del área-. Pero le gusta el fútbol y escribir. Por tanto, ésta es su casa, tu casa. Por cierto, Messi le hizo un caño, que no es poca cosa.

Javi-Adan[1] Por Javi Adán.

“Al fútbol no se juega de una forma u otra, con un estilo u otro, sino bien o mal”, por Benito Floro.

Jugar bien al fútbol, esta frase la podemos escuchar en cualquier conversación de barra de bar, verbo y adverbio dándose la mano para expresar una idea futbolística, sencilla de entender pero difícil de llevar a cabo. ¿Qué es jugar bien al fútbol?

Podemos encontrar dos formas de entender nuestro deporte, a un lado del ring, los defensores de una idea posesionista, esa que Guardiola y Paco Jémez llevan a cabo con sus equipos. Fútbol de toque lo llaman: asociativo, basado en la posesión del balón, un juego eminentemente ofensivo y divertido para el espectador. En el otro lado del cuadrilátero la idea efectivista, con Simeone o Mourinho llevando la voz cantante. Fútbol práctico le dicen: directo, basado en una gran defensa y quizás menos espectacular para el espectador.

¿Cuál es mejor? ¿Quién ganará este combate?

Un servidor no se atreve a contestar esta pregunta. Si llevamos nuestra mente hasta el Barça de Guardiola nos inclinaríamos por la posesión, pero si miramos en la clasificación al Rayo de Jémez quizás nos entren dudas sobre este modelo. Por otro lado Simeone es adorado a la orilla del Manzanares, cosechando éxitos valiosos con el Atlético de Madrid, mientras vemos a un Mourinho deprimido y empujado a salir de su amado Chelsea.

Mi respuesta es que las dos ideas son buenas pero siempre y cuando el modelo elegido se adapte a la categoría, a los jugadores, al club y al entorno. Y aquí entra en juego esa frase de “el jugar bien al fútbol”, porque intentar sacar el balón jugado desde la defensa con jugadores poco dotados técnicamente no es jugar bien, porque hacer jugar un fútbol directo a jugadores de una extraordinaria calidad no es jugar bien.

¿Juega bien al fútbol la Unión Deportiva Logroñés?

Contundentemente sí, quizás a mí particularmente me gustaría ver otro tipo de fútbol en Las Gaunas pero no se me caen los anillos a la hora de admitir que el equipo juega bien.

La UD Logroñés transita en la Segunda B, una categoría de ‘obreros’ donde los jugadores de la máxima calidad no abundan. Si los quieres hay que pagar y no estamos en tiempos de derroche. Carlos Pouso, técnico del equipo, conoce la categoría y sabe a lo que juega. Ha construido una plantilla que juega bien a fútbol.

Juega bien porque en ataque minimiza el riesgo en las zonas de peligro, muy pocas pérdidas en campo propio, seguridad y juego preferencial en campo rival; verticalidad, pocos pases y calidad individual para finalizar las jugadas evitando de esta forma las temidas contras. Sencillo pero eficaz.

Defensivamente hablamos de solidaridad, compromiso y concentración, todos juntos asfixiando al rival con una presión convencida, pocos espacios para los adversarios de más calidad, contundencia y anticipación, gran juego aéreo y experiencia bajo palos. Avalado todo por los 11 goles en contra.

No nos podemos olvidar de la idiosincrasia del club, una entidad joven con una sombra predecesora, alargada y omnipresente, que le lleva a la necesidad de obtener buenos resultados para no morir en el intento, su único hábitat posible es la zona de play off.

Y por último el entorno, la afición: aletargada, dubitativa, cansada y deprimida durante más de una década. Ahora mismo no está en condiciones de exigir un modelo, solo quiere disfrutar con el esfuerzo de sus jugadores y con las victorias del equipo, no importa el modo, solo importa el resultado.

La UD Logroñés sabe a lo que juega, y hace quince días en Las Gaunas lo demostró ante un Racing de Ferrol que navega en el barco de la posesión de la pelota. Lo hundimos. Sigamos jugando bien para ganar. Sigamos sumando. Por una nueva ilusión blanquirroja

Anuncios